Menu Principal:
EDITORIAL
Guatemala, mayo 18 de 2012.
DISCURSO DE LA TRANSPARENCIA, DEL DIENTE AL LABIO.
Parafraseando al Señor Presidente: "Este discurso de la transparencia no es del diente al labio". Según los guatemaltecos sí es del diente al labio. Nada de forma, nada de real, nada de nada. Yo le pregunto al Señor Presidente: Si para usted, el discurso de la transparencia, no es del diente al labio, explíqueme los casos de Devick Osorio, Anabella De Leon, Pavel Centeno, Armando Paniagua, Francisco Arredondo, Efraín Medina y Jorge Villavicencio. Todos ellos altos funcionarios de su gobierno que han tenido que ver en actos de malos manejos de fondos del erario público y a algunos de ellos, usted los ha defendido, como se defiende a un compañero de armas que está a punto de caer en combate.
El caso más patético es el de Jorge Villavicencio, todavía Ministro de Salud, por obra y gracia del Señor Presidente. Este señor con veintidós faltas administrativas durante su gestión como director del Hospital Roosevelt, además, formulación de cargos en el Tribunal de Cuentas por traslado irregular de suministros por la suma de Q 619, 265.00. Las últimas noticias nos informan que el tal señor tiene doce procesos en el Organismo Judicial, nueve casos penales y tres civiles, no cabe duda que este personaje es pura canela fina y a pesar de ello, las autoridades del Ejecutivo, hacen hasta lo imposible, para que salga librado de todos estos clavos, valiéndose del el famoso TRÁFICO DE INFLUENCIAS, que en nada comparte espacio con una GESTIÓN CON TRANSPARENCIA.
Veamos el tráfico de influencias:
En estos dos casos vemos los hilos siniestros e invisibles de la Fiscal General, tan aplaudida y premiada por sus actos y también de la Presidenta de la Corte Suprema de Justicia. Solamente esperamos ver si cae en esta intrincada y obscura telaraña la Contralora General de Cuentas para allanarle el camino a este políticamente pesado señor.
Pero ¡ojo! Quedan dos casos más, los debidos procesos estancados en el Ministerio Público, donde se acusa a Villavicencio de la muerte de dos personas por negligencia médica. Como guatemalteco común y corriente o como guatemalteco del montón me pregunto: ¿Qué tanto peso tiene este señor Villavicencio? O ¿Qué tan compadre es del señor Presidente? Es una pregunta de rigor porque el señor Presidente está desbaratando su gobierno por una persona que es nada honorable, proba o leal. Cómo puedo yo nombrar y defender a una persona que tiene una hoja de vida que da miedo. Pareciera que Guatemala fuera el país de las mil mujeres y de los diez hombres. Esto quiere decir que a puro tubo tendríamos que utilizar a los diez hombres para mantener la especie, porque no hay más.
Cómo habiendo tanto profesional honrado, inteligente, capaz y probo en el campo de la Medicina, el señor Presidente se empeña en mantener a esta persona que no sirve para nada, además es ducho en malos manejos e irresponsabilidad. Y aquí es donde aparecen las dudas sobre la transparencia. Que interesantes o buenos secretos tienen guardado este señor para que se le defienda y se le apoye tan decidida y arriesgadamente. Como soy hombre sincero y de palabra manifiesto que voté por Álvaro Colom pero no por su esposa y me decepcionó. Voté por Otto Pérez, pero no por su Vice Presidenta y me está decepcionando. Creen ustedes que con estas referencias votaré por alguien más en las próximas elecciones? Todos son lo mismo. En la llanura dicen una cosa y en el poder hacen otra.
Lo cierto es, con las disculpas al señor Presidente, le contradigo su frase y sostengo: Su discurso de transparencia SI VA DEL DIENTE AL LABIO. POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. ¡AMÉN!
ANUNCIO

Jorge Eduardo De León Duque
Procurador de los Derechos Humanos
2012 - 2017